Terminar tu relación
Termina con él, pero no te mueras. Sientes la muerte, el infarto, que se acabó el mundo. Lo que tenías con el tipo de tus sueños dejó de funcionar. Se acabó. A todas nos pasa, y todas sentimos que el cielo se está cayendo a pedazos.
Cuando nos rompen el corazón pensamos las cosas más horribles: irnos a vivir a la Patagonia, meternos a un convento por el resto de la vida, acudir al psiquiatra tres veces al día, dejar las rumbas y hasta olvidarnos de nuestros mejores amigos. Seguramente fue él quien te terminó, de lo contrario no te sentirías tan achantada. Pero haz una lista de las cosas buenas que él te ofrecía y de las malas. Trata de ser lo más objetiva posible, pues cuando se está enamorado se tiende a mentirse a sí mismo. Esta es solamente una situación momentánea de la que debes intentar salir. Después hasta lo agradecerás y el tipo que tanto te gustaba y que te tenía loquita perderá su magia y te darás cuenta de que no era tan súper como habíamos pensado en un principio, y tampoco tan churro. Pero claro, para superarlo tienes que pasar por unos días, semanas y hasta meses fatales.
AUTOESTIMA
Cuando rompes con el hombre de tus sueños, lo primero es que vas a sentirte fea. Te vas a mirar al espejo y todos tus complejos van a salir a flote. Tu cara no te gusta ni para un remedio y tiendes a desvalorizarte. He ahí el primer síndrome de acabar con una traga: perder la autoestima.
Sin embargo, no te dejes enrollar y pon en marcha las fórmulas y los mejores trucos que existen para salir de una depre, para acabar con un romance que alguna vez pensaste que iba a ser eterno. Debes concienzarte de que esa relación se acabó, y no guardar esperanzas porque estas demoran el proceso de recuperación.
MIRA OTRAS OPCIONES
Lo primero que debes hacer para sacarte de la cabeza a tu adorado tormento es pensar que eres muy joven y los romances hasta ahora empiezan. Un clavo saca otro clavo y, aunque al principio te parezca que solamente el que tenías merecía tu pena, anota en una hoja los nombres de todos esos tipos que, por una u otra razón, podrían llamarte la atención: éste por la sonrisa, aquél por cómo anda, el otro por su manera de ser.
Pero no caigas en la trampa boba de buscar los que se parecen a tu ex. Ése es un error gravísimo, pues seguirás colgada de la misma brocha. Busca aquellos que sean súper, pero que poco o nada tengan que ver con el que acabó de poner pies en polvorosa: si era mono, búscalo moreno, si era atlético búscalo delgado, si era deportista búscalo con tendencia a la música o a la pintura. Que sea completamente distinto. Recuerda que vas a empezar un capitulo nuevo. Además, nada más estimulante que meterse en el terreno de lo desconocido.
CAMBIO DE LOOK
Después de ese conteo, sal de compras con tu mejor sonrisa. Ve a los almacenes cuyas pintas te enloquecen, de esos en los que te quedas lela mirando sus vitrinas. Tus papás, que te habrán visto alicaída, deberán ser cómplices y poner el bolsillo a funcionar para vestirte con una tremenda pinta. Eso te ayudará a volverte a mirar sin complejos en el espejo. Visita el salón de belleza y, en lo posible, haz un cambio completo de look. Arréglate todos los días, aunque no salgas. Finalmente, quien debe sentirse bien eres tú.
AGENDA LLENA
Lo más importante es evitar encerrarte. Acepta las invitaciones de tus amigos por aburridas que te parezcan. Aunque quieras hablar de tu ex, tus amigos te ayudarán a olvidarlo para siempre. Piensa en que fue él quien se perdió de tu compañía, que tú puedes tener a alguien mucho mejor a tu lado. Si algún amigo te invita a salir, no lo rechaces por el simple hecho de que no te guste como novio. Recuerda que no todas los tipos que se te acerquen tienen que ser tu pareja. Puedes hacer grandes y duraderas amistades incluso con aquellos que en principio te miran con ojos de enamorados. Explícales que sólo te interesa sostener un linda amistad, la mayoría lo entenderá y si te valoran seguirán a tu lado.
A METROS
Si no te enconchas y te abres al mundo aún sintiendo ganas de llorar, pronto saldrás a flote. En cuanto a tu ex, si eres amiga de sus hermanas, evita preguntarles por él, y si puedes distánciate de ellas por algunas semanas. Tampoco busques a sus amigos, pues te traerán recuerdos tristes y tal vez te cuenten cosas que te mortificarán y que no vale la pena escuchar. Analiza la situación como un estado transitorio. Eso que sientes hoy no lo sentirás en algunas semanas, y te dirás a ti misma: ¿Qué hacía yo llorando por semejante bobo? Nadie se muere de amor y en el futuro hasta podrás ser amiga de ese tipo por el que sufres. Goza la vida porque hasta ahora estás comenzando, y faltan algunos novios, unos que sufrirán por ti y otros por los que tú llorarás, hasta que aparezca el hombre de tu vida.
¡Ojo!
- No llames a tu ex ni lo busques, esto sólo inflará su ego.
- Asume con dignidad que la relación se acabó, ya vendrá alguien mejor.
- Cambia de look, compra ropa nueva y arréglate siempre.
- Aunque estés triste, no te encierres. Acepta todas las invitaciones por aburridoras que parezcan.
- Si puedes, vete de vacaciones. Este es uno de los mejores remedios.
- Si estás pasada de kilos, piensa que la inapetencia que te produce la depre es una buena oportunidad para adelgazar.
- Busca en las tiendas naturistas esencias florales para la tristeza. Estas son efectivas. Y si estas muy angustiada, recuerda que la acupuntura es una buena terapia.
- Habla con tus amigas sobre él tanto como quieras. Esto ayudará a “sacártelo”, y ellas te escucharán.
- No hables con tus nuevos pretendientes sobre tu pasada relación . Al fin y al cabo esto sólo te pertenece a ti, a tus padres y a tus amigos muy cercanos.