El arte de acariciar
ZONA AXILAR Y CARA INTERNA DEL ANTEBRAZO
La estimulación manual suave resulta placentera en esta zona, pero siempre que se evite producir cosquillas. Como extensión de la línea mamaria requiere una estimulación muy suave.
DEDOS
Su receptividad nerviosa es utilizada continuamente para sentir las texturas, formas y rugosidades de las cosas. Esta sensibilidad los convierte en un medio muy adecuado para sentir el cuerpo de la pareja.
PARTE INTERNA DEL CODO
De carácter secundario y muy lento tiene utilidad en combinación con otras zonas, pero no de forma independiente.
CINTURA Y CADERA
Acariciando suavemente toda la superficie de estas partes se produce una estimulación suave que puede combinarse con otras de mayor intensidad.
ESPALDA
A los lados de la columna vertebral se localizan una serie de nervios que pueden estimularse de forma muy efectiva por medio oral o manual, siempre en sentido ascendente o descendente. Frente al hueso sacro existe una zona más sensible que el resto.
PERINEO
La zona comprendida entre los órganos genitales y el ano resulta muy sensible a la estimulación manual.
ANO
De gran sensibilidad tanto en el hombre como en la mujer, su estimulación sensibiliza toda la plataforma orgásmica.